viernes, 26 de febrero de 2010

Un fic corto XD ojala les guste!

Publicado por nazz & yamiko

Estaba sentado sobre el alfeizar de aquella ventana que pertenecía a mi habitación; tenía la mirada perdida en la oscuridad de la noche recordando todos aquellos momentos inolvidables que viví junto a él desde siempre y que ahora se veían tan lejanos e inalcanzable.
Sentí una fuerte opresión en mi pecho al recordar que una noche como tantas, cuando tan solo teníamos 8 años, en este mismo alfeizar nos sentamos frente a frente a observar las estrellas prometiéndonos siempre estar juntos, el uno para el otro y a cada momento, hasta el último día de nuestras vidas.
Una lágrima cristalina surgió de mis orbes color olivo surcando por mi mejilla sonrosada, por el frío que hacia aquella noche de invierno, muriendo en mis labios resecos de tanto anhelar sus besos, aquellos labios rojizos y delgados rozando los míos.
Sacudí levemente la cabeza sacándome esos pensamientos de la mente, dirigí mi mano hacia mi mejilla limpiando aquel rastro de esa lágrima cristalina, ya entre mis dedos la observé detenidamente con melancolía y la llevé a mis labios para luego levantar lentamente la mirada hacia el cielo. La noche era hermosa sin lugar a dudas, la luna se posaba sobre aquel manto de oscura belleza acompañada de millones de luces brillantes q hacían resaltar el maravilloso cielo nocturno.
Lamentablemente ese ambiente no iba para nada conmigo en ese momento, más bien me hacía sentir peor. Mi dolor crecía mientras las cosas a mí alrededor se volvían más hermosas. Odiaba ese sentimiento, esa mezcla de emociones que hacían contacto en un solo lugar, que explotaban una y otra vez y me dejaban sin fuerzas; sentía tristeza, soledad, miedo, rabia e impotencia, celos, amor y demás sentimientos que no sabía identificar.
Sentía soledad y tristeza por no poder estar con él, de que me dejara solo en momentos como este, de que sintiera como me sentía y aún así no dijera nada. Tenía miedo de que él ya no me quisiera, de que ya no me buscara, de que ya no me hablara, de que me hiciera a un lado y se olvidara de mi existencia, de que olvidara hasta de que somos hermanos. Sentía rabia e impotencia de sentir lo que sentía y no pudiera hacer nada por mí mismo, de tener esa mezcla de emociones y sentirme tan pésimo, me odiaba a mí mismo por sentir ese deseo, y por sobre todo me odiaba por amarle. Porque lo amaba, por eso me odiaba; lo amaba con toda el alma, como jamás pude imaginarme siquiera amar a alguien.
¡¿En qué cabeza cabe enamorarse de su propio hermano?! De su sangre y para completar su gemelo, su reflejo, su otra mitad; con el que compartía sangre, apellido, fecha de nacimiento y hasta rostro, con el que compartía vida desde antes de nacer. ¿Cómo era posible enamorarse de la persona que estuvo contigo toda tu vida? Con el que te protegía y quería, con aquella persona que solo se hizo un mundo para ti y por ti, con el que te refugiabas cuando los demás ni siquiera te entendían, con el que compartiste tu mundo donde solo eran los 2. Bueno, si se pone desde ese punto puede que hasta tenga sentido, pero no es así.
Eso era realmente imposible, jamás podríamos estar juntos, jamás podríamos siquiera decir en ‘’Te Amo’’, con tan solo 15 años y ya sé lo que es un amor imposible, ya sé el sufrimiento que se siente, ya se de ese dolor en el pecho al recordar a esa persona, al tan siquiera verlo.
Tan solo han pasado 3 meses desde que me di cuenta de lo que sentí, desde que me di cuenta de que me había enamorados, desde ese mismo momento deje de ser el Kaoru de siempre; me volví distante y ajeno de sus pensamientos, claro, si ya no veíamos a nuestro reflejo de la misma manera, o por lo menos no yo. Aquella línea de tiempo que compartíamos se fue rompiendo poco a poco y de eso él se dio cuenta, pero no hizo nada para protegerla. Como me hubiese encantado que me agarrara la mano en este momento, que no me dejara caer en este pozo, que me abrazara y me dijera al oído un ‘’Te Quiero’’ aunque solo sea de hermanos; eso me haría feliz, solo eso me daría fuerzas para seguir adelante, solo eso y nada más. Porque no necesito nada más para estar a su lado, queriéndolo y ayudándolo, mientras él me abraza y me protege.
Han sido solo 2 días desde q me armé de valor y le dije en este mismo alfeizar lo que sentí aunque sabía que él no lo sentía por mí. Tan solo 2 días y ya no aguanto esta soledad, esta tristeza que me carcome el alma. Al principio no se lo creía, reía a carcajadas mientras pensaba q era una broma de mal gusto, luego entró en un estado de shock al caer en cuenta de que no le mentía y luego vino su indiferencia hacia mí, y así como entró se marchó dejándome solo en la oscuridad de esa habitación que antes compartíamos y que en ese mismo momento abandonó. Me sentí terriblemente destrozado, era la primera vez que Hikaru actuaba así, y lo entendía, él tenía razón; era algo fuerte y prácticamente imposible de que alguien se enamorara de su propio hermano. Aparte de que era un pecado se veía mal ante la sociedad, y no es q me importe mucho eso, pero él no sentía lo mismo por mí y yo ya no puedo estar con él, y eso es lo peor para mí.
El leve rechinar de la puerta me sacó de mis pensamientos, se me hizo extraño que alguien entrara sin tocar antes; volteé lentamente la cabeza hasta mirar al intruso, y ahí estaba él, parado en el umbral con su mirada al piso y sus manos en los bolsillos de su pijama.
-Pasa…- Susurré con mirada melancólica. El levantó la suya y la clavó en mis orbes, estaban vidriosos. Al verlo volteé nuevamente la mirada hacia el cielo sintiendo como él se acercaba a donde yo estaba y se paraba cerca de mí.
-Kaoru- musitó con temor luego de un largo silencio
-Hmp?- contesté sin apartar mi mirada del cielo, sentía la suya en mí…
-Necesito hablar contigo…- Su voz sonaba baja y decidida y no apartaba ni un momento su mirada de mí
-…Siéntate…- Sugerí mientras señalaba con mi mano un espacio vacío en el mismo alfeizar, se sentó frente a mí y me miró detenidamente guardando silencio.
-Kaoru, sobre lo que me dijiste el miércoles en la noche…- hablaba, refiriéndose al día en el q me le confesé
-Olvídalo…- le interrumpí, para luego mirarlo de soslayo sin siquiera moverme- Sé que te incomodó, tal vez te sientes engañado o… que sé yo- dije volteando el rostro para mirarlo fijamente.
-Lo siento…- Susurró agachando su cabeza- Siento haberte ignorado todo este tiempo, siento haberte dejado solo y no haber hablado contigo sobre el tema. Me imagino que para ti también fue difícil…. Pero debes entender que yo no me esperaba nada de esto- Levantó su mirada- Debes entenderme…
-Te entiendo… Pero ya no tiene importancia, no me importa si no me quieres como yo a ti con tal de que me quieras como antes, con tal de que volvamos a ser hermanos- Mi mirada era brillosa, sabia q estaba a punto de llorar; tan solo con decir eso me partía el corazón.
-…- Hikaru solo escuchaba atentamente
-Yo desde el principio sabía que tú no sentías nada por mí
-Disculpa…- Bajó nuevamente su mirada
-No tienes porque disculparte, solo seamos como antes, aunque sé q no será igual
Me agarró de la nuca y me haló hacia sí para poder abrazarme fuertemente, colocando mi rostro entre su hombro izquierdo y su cuello. Yo solo sentí su aroma a vainilla y me perdía en el.
-Yo vine para aclarar las cosas contigo, me siento mal y el estar así contigo no ayuda a nada- Me decía dulcemente al oído, yo trataba de omitir los escalofríos causados por ese contacto- Te Quiero Kaoru, te quiero más de lo que podrías llegar a imaginar y siempre estaré contigo, en las buenas y mala… No tengas miedo a decirme las cosas, yo sabré como afrontarlas ¿sí?
-…Si…- musité entre sollozos, había escuchado esa palabra nuevamente y Kaoru estaba ahí abrazándome como antes
-Te Quiero Kao-chan…
-…- Yo solo lloraba más y más fuerte, si bien había deseado esa palabra, aun no dejaba de doler- Yo también… Hikaru… Yo también…- le dije mientras estrechaba el abrazo.
Tal vez no fui feliz en el sentido que hubiese querido en lo más profundo de mis sueños, tal vez no hubo un ‘’…Y fueron felices por siempre.’’ Como en los cuentos para niños, pero para mí lo más importante es estar con él acompañándole y queriéndolo, que me proteja, me abrace y me quiera. El es lo más importante en mi vida, mi razón y mi soporte, lo que me da la fuerza para continuar. Mi felicidad es la suya, si el encuentra a quien amar que no sea yo, estaré feliz; después de todo siempre supe que esto no podía ser. Siempre estaré con él en el momento que más lo necesite, y con eso me basta.
*~FIN~*

1 comentarios:

Giancarlo dijo...

Ola!
xD
No me di la lata de leerlo pork es muy largo
Pero me imagino k es weno xD!

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